martes, 23 de junio de 2009

Reaccion Termita

Como algunos sabéis, soy un gran aficionado a ver documentales, y de un tiempo a esta parte me enganché bastante al mítico Discovery Channel. Pues bien, en este canal hay un programa muy curioso, llamado “cazadores de mitos” (en ingles, myhtbuster) en el que comprueban si algunos mitos ampliamente extendidos son verdaderos (como el de que la escena del hombre en la luna fue rodada en un plató, o ver si se puede hacer o no una alfombra que llena de gas pueda elevar a una persona).

Pues bien, viendo este programa salió una cosa que me recordó algo que nos había contado mi profesor de química en el instituto, José Ricardo, sobre la reacción termita. Nos dijo (según lo que retuvo mi frágil memoria…) que se podía conseguir una reacción que traspasase el blindaje de una cámara acorazada de banco. Que era una reacción difícil de iniciar, pero que producía temperatura elevadísimas.

En dicho programa, salió que era la reacción termita y de pronto me acordé de ese grandísimo docente y su comentario. Veamos que es la reacción termita:

Básicamente, consiste en una mezcla de aluminio y un óxido metálico, siendo los más usados el oxido de hierro III (Fe2O3) o la magnetita (Fe3O4) siendo esta ultima con la que se consiguen mayores temperaturas, normalmente pulverizados y mezclados. El aluminio, al iniciarse la reacción, es oxidado por el oxido del otro metal, que a su vez, se reduce. Los productos de la reacción son, por tanto, el óxido de aluminio, el hierro elemental y mucho, mucho calor. En vez de oxido de hierro se pueden usar otros, como el oxido de cobre (termita Cúprica), que crea uniones eléctricas.

El principal inconveniente en el uso de la termita es su ignición. Necesita muy altas temperaturas, teniendo que estar al “rojo blanco” para que se inicie. Se puede usar un soplete de propano para iniciarla, aunque se corre el riesgo de que explote en vez de arder, o tiras de magnesio (que arde sin liberar gases, aunque también es difícil de encender). La termita pulverizada es mas fácil de iniciar, pudiendo usarse un encendedor de fricción convencional (aunque entraña riesgos)

Otro problemilla (depende de cómo se mire) es que es casi imposible apagar la reacción una vez que se a iniciado.

En cuanto a sus usos, me voy a centrar el los civiles, dejando a parte los militares.

Se empezó usando para soldar rieles ferroviarios sin tener que quitar estos de sus puestos de servicio (el hierro producido por la reacción termita se funde y rellena los huecos del molde). También se usa para cortar piezas.

Las temperaturas que se pueden alcanzar son de hasta 3000 ºC. En el programilla en cuestión usaban este producto para algo mas trivial: ¡partir un coche por la mitad!


Y no me querría despedir hoy sin mandar un saludo (aunque dudo de que me pueda leer) a José Ricardo. La persona que tiene parte de culpa de que me interesen temas como estos

Fuentes: Programa Myhtbuster y Wikipedia.

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